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Triumph Thruxton 900

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Probador

Fernando Jiménez.

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Canariasenmoto.com

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¡Probamos la Triumph Thruxton 900!

Muchos son los motoristas apasionados del espíritu de las clásicas, del encanto de lo retro y de la posibilidad de revivir la leyenda... Pero no nos engañemos, cuando conduces una moto de los años 60 ó 70 descubres, en la mayoría de los casos, que el chasis se retuerce, que las suspensiones flaquean y que los frenos y neumáticos desfallecen con demasiada facilidad…

Pero la marca británica Triumph nos ofrece con la Thruxton 900 la posibilidad de disfrutar del encanto de las motos clásicas con las ventajas que la nueva tecnología nos ofrece. Su nombre hace referencia al circuito inglés en el que Triumph arrasaba allá por los años 60. De la gama de “Modern Classic” de la marca, la Thruxton es la más deportiva de todas con un comportamiento auténtico “café racer”.

Valsebike, Concesionario Oficial de la marca Triumph para Las Palmas nos ofreció el pasado fin de semana la posibilidad de rememorar las sensaciones de nuestros padres sobre sus “sofisticadas monturas inglesas” y que suponían una auténtica revolución en su época. Además, para no desentonar, contamos con un equipamiento (cedido por Motard Class) acorde con el espíritu de esta “twin” inglesa.

 

Hasta el más mínimo detalle…
Llega la hora de recoger la moto y de apreciar con pausa la belleza de esta bicilíndrica de casi 900 centímetro cúbicos. Diseño café racer, frontal estilo clásico, manillar tubular cromado con los espejos “colgando” en sus extremos, precioso depósito el color “rojo tornado” con franja blanca conjuntado con el colín de igual diseño, asiento símil de los de la época, llantas cromadas de radios, motor aleteado refrigerado por aire y un par de preciosos escapes cromados tipo megáfono… Se han tenido en cuenta todos los detalles; como los cuerpos de los inyectores que parecen auténticos carburadores…

En esta Thruxton el estilo clásico no se queda sólo en el aspecto exterior… Las sensaciones que nos ofrece nada más subirnos sobre la moto es como retroceder unos 30 años en la postura de “integrarse con la moto” con un manillar bajo, asiento continuo y estriberas altas y retrasadas… al estilo café racer.

Pero bajo su aspecto de clásica esta Triumph nos ofrece todos los adelantos tecnológicos de nuestra época: un motor bicilíndrico en paralelo de 865 cc de inyección, configurado para ofrecer mayor rendimiento (casi 70 CV) y una fiabilidad propia del mundo moderno. El chasis también ofrece una conducción y una potencia de frenado modernas gracias a sus horquillas ajustables de 41 mm y a un freno delantero con un disco flotante de 320 mm combinado con una pinza de dos pistones.

 

Sensaciones en marcha…
La verdad es que con esta “clásica moderna” lo que más te apetece es “sentir la moto” y para ello no es necesario correr, ni apurar… Déjate que el suave ronronear del bicilíndrico te empuje a su ritmo y disfruta rememorando “experiencias de otras épocas en que las motos inglesas dominaban las carreteras europeas…”

Por absurdo que parezca, dándole vueltas a la cabeza, este motor me recuerda, salvando las distancias, a un motor que equipa una moto muy actual, la Yamaha T-Max 500. La forma de entregar la potencia, la suavidad de funcionamiento e incluso el sonido hacen de mis sensaciones, una realidad totalmente imprevisible ¿El motor de una Thruxton similar al de una T-Max? Sensaciones, eso y nada más.

 

Se nos plantea un problema…
El día que escogimos para ir a probar la moto nos encontramos con una disyuntiva: o probábamos la moto o nos deteníamos cada 5 minutos para sacarle fotos… El aspecto de la moto es tan atractivo que por cualquier lugar que pasábamos nos parábamos a sacarle fotos y al final nos veíamos que llenábamos tarjetas de la cámara y no sabíamos como iba de verdad la moto. Decidimos hacer todas las fotos cuanto antes y el resto del día a disfrutar con su conducción obviando los lugares en los que la Thruxton encajaba como una modelo en un paisaje embriagador.

El recorrido de la prueba suponía salir de Las Palmas por la autopista del sur hasta Telde, Cuatro Puertas, Ingenio, Agüimes, vuelta a Ingenio, Guayadeque, La Pasadilla, Cazadores, La Breña, Telde y de regreso a casa. Unas 100 millas, sí millas, porque la unidad cedida por Valsebike es la auténtica versión inglesa…

El motor empuja desde abajo y, me imagino, que hasta unas 7.000 rpm. (imagino porque la unidad de prueba estaba en rodaje y no quisimos apurar) con una potencia suficiente para disfrutar con una conducción bastante alegre. El chasis es bastante ágil y la dirección un tanto nerviosa, seguramente debido a su rueda de 18 pulgadas y estrecha (100/90-18) para lo habitual en la actualidad. La suspensión delantera absorbe bien las irregularidades aunque hace tope con cierta facilidad. Del par de amortiguadores traseros no tuvimos queja alguna, su comportamiento es excelente. Los frenos estaban faltos de rodaje pero después de bajar alegremente desde Cazadores a Telde se acoplaron a la perfección. Una vez acoplados, ambos trenes detenían la moto sobrados de tacto y potencia…

No hay vibraciones y los 69 cv. cunden bastante. La potencia va subiendo siempre de forma constante y previsible gracias a la sofisticada inyección. El par-motor deja notar su presencia desde bajas vueltas y lo aprovechas en cada una de las cinco marchas de su suave caja de cambios.. En las carreteras reviradas de la subida por La Pasadilla se comportaba de forma ejemplar penalizando sólo en las curvas de 180 grados debido a su escaso ángulo de dirección. Disfrutas de lo lindo, entras por donde quieres, nunca te mete en un apuro, te sientes dichoso de poder disfrutar de ella en cada momento que estás en una carretera sinuosa con buen asfalto. Las dimensiones generales y la posición de conducción, manillar bajo y estriberas altas y retrasadas consiguen una posición muy dinámica.

En ciudad se desenvuelve con mucha facilidad, con una agilidad similar a la de cualquier naked o scooter, con bastante más potencia que estos últimos pero igual de suave, y desde luego infinitamente más bonita. En parado los 230 kgs pasan factura.

El consumo no ha superado los 6 litros de media en la prueba.

 

Subjetivamente mejoraría:

  • El escaso ángulo de dirección.
  • El bloqueo de la dirección, lateral, como en las de la época que emula, pero que debería accionarse con la misma llave que la del contacto.

Triumph ofrece un amplio catálogo de accesorios con los que personalizar tu Thruxton

En conjunto, es una moto ágil, divertida y fácil de pilotar que te proporciona unas sensaciones difíciles de comparar. Es ideal para el que busque una moto tranquila para excursiones de fin de semana por carreteras típicas de nuestras islas.

Esta Thruxton conquistará tu corazón y una vez que la veas, no la olvidarás… Estará siempre presente en la mente de los motoristas que buscan la experiencia de las auténticas café racer de los 70… Cuando las motos inglesas dominaban el asfalto…

 

Precio Valsebike (Tarifa Mayo de 2010)
Triumph Thruxton 900  9.595 €

 

Moto de prueba cedida por Valsebike (Concesionario Oficial de Triumph para Las Palmas)

 

Equipamiento utilizado en la prueba (Gentileza de Motard-Class)

  • Casco Lazer Rider Dragon Retro 
  • Chaqueta Alpinestars Sigma DS  
  • Guantes Alpinestars Alloy            

Textos: Fernando Jiménez
Fotos:   Hacomar López

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